NOTICIAS
 
Una vida sin Dios no deja nada bueno2018-03-12 14:49:02
Orizaba.- Camino a la Pascua, los cristianos somos conscientes de lo que celebramos. No es un tiempo cerrado porque llama a releer la vida con sus situaciones difíciles; es un tiempo de revisar cómo es que estamos viviendo en la historia personal y comunitaria, sobre todo comprender cuántas veces y cómo es que participamos en los asuntos que luego tienen una consecuencia que lastima a la sociedad, afirmó Monseñor Eduardo Cervantes Merino en su homilía este Cuarto Domingo de Cuaresma.
 


Es tiempo de revisar cuántas cosas decidimos y hacemos en la familia, en la inseguridad, en todas las cosas de corrupción qué tan responsables somos para elegir autoridades cuando nos toca, cuántas veces no participamos con responsabilidad en asuntos de vida comunitaria, muchas cosas que dejamos pasar al corregir en la vida de los hijos o nietos y nos quedamos callados porque se molesta el niño o la niña “ya ves cómo se pone”, ejemplificó.

 

Cosas y expresiones  de ese estilo llevan a desorden y en lugar de preguntarse “Dios mío, ¿dónde estás?” tendríamos que preguntarnos dónde está mi responsabilidad o qué tanto he participado de estas cosas.

 

La Cuaresma llama a revisar y anima a ser más responsables porque hacer una vida a espaldas de Dios no nos deja nada bueno, advirtió.

 

Monseñor llamó a mantener un contacto con Dios, a volver la mirada al Señor y entender que sirve hacer uso de la tecnología y elevados conocimientos, pero ante todo creer como personas practicando valores porque, le hemos dado la espalda a Dios y como consecuencia tenemos desintegración familiar, ruptura y rencores, por ello hemos generado  un país marcado por la corrupción, el  engaño y  la impunidad porque no se quiere que se hable de Dios ni de valores, porque la voz de los profetas quiere que se quede recluida nada más al interior de la Iglesia, pero que no toque los problemas que nos llevan a  un cambio y una vivencia profunda de la responsabilidad y del crecimiento humano.

 

El estar construyendo un mundo sin Dios acabará por aplastar al hombre, a la familia y a la sociedad, puntualizó don Eduardo Cervantes Merino al pedir: voltear nuestra mirada y permitir que la luz de Dios ilumine nuestra vida que tiene sentido, volver y permitir que penetre para que nuestras obras sean conforme a  la verdad y transformemos nuestra realidad que tanto daño nos hace.

 

Dar lectura a la historia personal y comunitaria permite descubrir la misericordia de Dios para ver las cosas que andan mal en nuestra vida, nos ofrece una ruta marcada por la luz de Cristo y nos toca vivir de acuerdo a  esta luz, sus mandamientos y su Palabra como principios el amor en el servicio, la reconciliación, la responsabilidad de saber elegir autoridades adecuadamente, atender a los demás adecuadamente, cuidar la ecología y  hacerlos un modo de vida al estilo de Jesús es: no preferir las tinieblas en vez de la luz.

 

Matilde De los Santos Parada

Buena Noticia

 

 

En Voz de…

 “Nos pasa como Nicodemo: sabemos muchas cosas, pero no entendemos realmente el proyecto de Dios, todos tenemos algo de disposición, cierta autoridad en nuestra actividad, pero no acabamos de tener en proyecto y tenemos que ir a buscar a Jesús en  un diálogo  sobre la importancia de renacer”.

                                                                         

Monseñor Eduardo Cervantes Merino

Obispo de Orizaba

 
Ver todas las noticias
Ayúdanos a ayudar Cáritas de Orizaba es una organización sin fines de lucro que persigue permanentemente ayudar a aquellos a quienes más lo necesitan. Tu colaboración nos permite asistir a una gran cantidad de personas que viven en condiciones sumamente difíciles.
Más información
Todos los derechos reservados para la Diócesis de Orizaba